No es la medida que más ha llamado la atención –rodeada de congelación de las pensiones, reducción del gasto social o recorte en las plantillas de empleados públicos– pero el plan de ajuste económico presentado por el primer ministro de Francia, François Bayrou, se ha fijado entre sus objetivos una mayor vigilancia de las bajas laborales no justificadas.
No se trata de un problema endémico francés. Desde la pandemia se observa un repunte del absentismo laboral y en gran parte de los países europeos un aumento del número de empleados que no acuden a su puesto de trabajo a causa de una incapacidad temporal. En Extremadura, según los datos del Banco de España, cerca del 4,7% de los trabajadores estuvieron afectados por una baja laboral en 2024. Se trata de un porcentaje ligeramente superior a la media nacional, que se queda en el 4,4%, siguiendo los datos de la EPA (Encuesta de Población Activa). En 2019, la tasa era del 2,7%, tanto para España como para Extremadura. En Francia, por seguir con el ejemplo, fue del 4,1% el año pasado.
El aumento de los trabajadores en situación de incapacidad temporal se refleja también en el incremento de la duración de las bajas. Y, en este caso, Extremadura es la comunidad autónoma en la que más duran. Los datos al cierre de 2024 reflejaban que las incapacidades temporales se prolongaban en la región durante más de 75 días y medio, pero en lo que va de 2025 ese plazo se ha alargado otras dos jornadas, hasta los 77,71 días.
FUENTE : https://www.hoy.es/extremadura/




























