La Comisión Europa ha lanzado una ofensiva normativa que redefine cómo deberán construirse, renovarse y gestionar su energía los edificios durante la próxima década. Bruselas ha publicado un paquete amplio de guías y orientaciones técnicas que marcan el camino para transformar un sector responsable del 40% del consumo energético y de más de un tercio de las emisiones del continente. Su impacto será directo en España, donde obligará a revisar el RITE, el Código Técnico, los certificados energéticos, la normativa de inspecciones y los programas de ayudas a la rehabilitación.
El bloque más sustancial afecta a las instalaciones técnicas de los edificios. Bruselas amplía su definición para incluir no solo calefacción, refrigeración o ventilación, sino también la generación renovable en el inmueble, las baterías y los sistemas de automatización. Estas tecnologías pasarán a estar sujetas a requisitos más estrictos de eficiencia, dimensionado y control. La Comisión destaca el equilibrado hidráulico como punto crítico para evitar derroches de energía y lo convierte en un elemento obligatorio en obras nuevas, renovaciones profundas y sustituciones de equipos térmicos. Además, los grandes edificios no residenciales deberán contar con sistemas de automatización desde finales de 2024, y todos —también los residenciales— deberán integrar mecanismos de seguimiento de la calidad del aire interior a partir de 2026.
FUENTE: https://www.eleconomista.es/




























