El sector de la construcción arrastra desde hace años una fuerte carencia de mano de obra. De los 2,7 millones de afiliados que tenía el sector antes de la Gran Recesión se ha pasado a poco más de 1,4 millones.
A pesar de que en el acumulado del año hasta octubre el número de empleados de esta actividad se ha incrementado un 2,9%, su número sigue siendo insuficiente para cubrir sus necesidades, con un déficit que su patronal, la CNC, cuantifica en 700.000 trabajadores. Una carestía que el sector asegura que amenaza proyectos como los de infraestructuras o viviendas. Y como las compañías no encuentran mano de obra en España, han puesto sus miras fuera.
La patronal y los sindicatos del sector acaban de rubricar la actualización del VII Convenio Colectivo General del Sector de la Construcción y, entre algunas de las medidas acordadas, está la de promover medidas que faciliten la incorporación al sector de mujeres, jóvenes y migrantes. Para reclutar trabajadores extranjeros, tanto las empresas como los representantes de los trabajadores consideran prioritario poner en marcha programas que faciliten el arraigo por formación de acuerdo al marco legislativo internacional y con respeto a las condiciones de trabajo establecidas en la normativa nacional de referencia, según aseguran fuentes conocedoras de la negociación.




























