Extremadura ha cerrado 2025 con un dato que vuelve a retratar la situación demográfica de la región: el año ha dejado 5.164 muertes más que alumbramientos. La comunidad ha registrado 6.439 nacimientos (un 1,5% menos que en 2024), mientras que las defunciones han ascendido a 11.603 (un 1,1% más interanual), de acuerdo con la estimación publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Detrás del saldo vegetativo negativo, con dos muertes en la región por cada niño nacido, se dibuja un escenario conocido en el territorio: menos niños, una estructura poblacional envejecida y una pérdida de relevo generacional que se deja sentir con especial intensidad en áreas rurales y municipios pequeños.
El comportamiento de Extremadura encaja, además, en una dinámica que se repite en el conjunto del país. España cierra 2025 con un saldo vegetativo negativo de 122.167 personas, con 321.164 nacimientos (un 1% más, el primer aumento en una década) y 446.982 defunciones (un 2,5% más). En ese mapa, el crecimiento natural solo ha sido positivo en Madrid y Murcia, además de Ceuta y Melilla, mientras que los saldos más negativos se han concentrado en Galicia, Castilla y León y Andalucía.
FUENTE: https://www.elperiodicoextremadura.com




























